Cuánta lluvia cae!, En un solo día de invierno Y desde que te has marchado, En mi alma llueve lo mismo, Lo sé, por el sabor de mis ojos.
Veo rostros grises no están alegres, se ha muerto el sol Apagando sus colores, Palideciendo la sonrisa.
¡Cuánta lluvia cae!, Los ríos se apuran A desbordar su tristeza Y allá en la rivera, los mares también lloran.
Veo los peces grises, No están alegres Porque te has marchado no miraran más tu sombra, y la lluvia, siguirá cayendo.
Novato (Bernardo)
SÍ, ME FUI.
Lo nuestro se había caído en un pozo amargo rezumaba hiel por cada poro de nuestro cuerpo nuestros huesos estalactitas, estalagmitas congelaban la hoguera de nuestros deseos.
¿ Sientes la marcha de tu complemento? ¿ Se te inundan los arroyos de tus ojos ? ¿ Lloran los ríos y los mares ?
He tenido la necesidad de irme y me fui pero no lo siento, no eramos ejemplo en la buena educación de nuestros pequeños, ellos se daban cuenta de nuestras desavenencias, tú, no lo notabas porque no estabas en tus cabales, siempre ebrio, pasabas de ellos como pasabas "muy ricamente" de mis desvelos por mantener el hogar lúcido y grato.
Los caminos amargos hunden almas la luz del alba pasa desapercibida y las rosas en primavera son fantasmas que ni siquiera su aroma nos llega.
De este mundo en tinieblas saldré pero no a tu lado, lo sé en mi vida no hay otro amor sin rencor te recordaré.
Rectifica, pues, tu modo de ser los convencionalismos no son mi pasión los alternes desmesurados, traición que pisan el cariño de dos
y arrastran al abismo de sinrazón los retoños nacidos del amor que tristes y cavizbajos van sin el bastón de apoyo de su progenitor, quedando cojo el eslabón.
Leonor Rodríguez Rguez.
“Los caminos amargos hunden almas
la luz del alba pasa desapercibida
las rosas en primavera son fantasmas
que ni siquiera su aroma se percibe”. Leonor R.
Serán las madrugadas, que cuenten la historia De luces temblorosas de estrelladas caricias Sublimes pasiones, y sensuales sonrisas Que se quedan secas de la viva noria.
Volverán las oscuras golondrinas de Bécquer, Más grises que nunca, enlutando el arcoíris En blanco y negro de singular penumbra Y no habrá luz que alumbre, el amor de los dos.
Libérate de las cadenas del amor Anda, desata tu vuelo que a ello te ata, Es el mismo amor que a mí me mata El mismo efecto que nos causa el duelo.
Y cuando tus alas estén extendidas al cielo Recordaras siempre el nido que dejaste Que nada impidió cuando de allí te alejaste Llevando contigo, el amor con tu hielo
Novato.-Bernardo
IMPERIO
Dentro el alma que enmudece ansiosa se revelan pasiones de otros tiempos cuando la armonía brillaba cual lucero y la casa era toda un imperio.
Epicentro de ese imperio tú, en su cúspide dirigiendo con mano recia nuestros designios y con tremenda bondad y ternura alumbrabas nuestros caminos.
Mis alas crecieron de golpe alimentadas por muchos desvelos, problemáticas del guerrero caído de la cúpula de nuestro imperio.
Caminar en solitario es un infierno cuando los caminos allanados fueron jardines y te ves de repente como hojarasca sin saber donde el viento te arrastra.
Sueño contigo en muchos momentos porque dentro mío, aún te llevo pero no he de volver a ese imperio donde quien impero no es el que quiero.
Lucharé, denodadamente, sin descanso para erigirme reina de mi propio reino que a nuestra prole no le falte el sustento y en plegaria pediré....se esfume el demonio de nuestro entuerto.
Acariciame la brisa endúlzame las estrellas ondula la ternura y desnúdame la provocación.
Recorre mi calma anúdame la sonrisa convócame serenamente a tu altar de llamas y elévame hasta tu desnudez.
Soy tuyo en el embeleso nocturno de tu andar sobre mi piel y mi alma.
Apágame la mirada con tus labios y enciendeme el camino de tu figura. Cadente silente invítame a vivirte. Soy tuyo... gph 25,
Soy
estrella de tu galaxia que recorro tus caminos me hechizan tus planicies me enloquecen tus ríos los picos de tus montes subliman mis sentidos.
Ven entra en mi con fuerza el volcán de mis entrañas tiembla y retiembla, cubrirá tu manto con los labios de su cráter inundando tus planicies desnudando tus andares con los ardorosos tizones que de su boca salen y a la cúspide de tu monte masajeará con sus temblores manteniéndola erecta hasta fundirse en la lava de ambos ardores.
No puedo estar a tu lado
¡ ni un minuto más!
lo nuestro se fue al infierno,
prendido en el tridente
de aquel demonio
sigue retorciendose convulsivo
provocando arcadas de desencanto.
¡ Perdonarte! ¿ Por que?
¿ Cambiarme por esa amalgama
de pinturas y collares......
que más parece un carnaval
de bisutería de bajo material?.
¡ Sí ! ¡ lloro, rabio y pataleo !
Ni saliendo el sol a raudales
secará las lágrimas que forman caudal.
No me mires ¡ vete ya !
déjame con mi río
ahogar esta pena que me mata
que me lleva a odiarte sin más;
ven, ven, no te vayas por favor.....
grita mi alma silente....
estrujando mi corazón ardiente
de amarte, o desecharte
como abrojo fatal
del jardín de mis sueños
que dejaste secar.
Salgo dentre los cimientos
de mi casa derruida,
entre ímpetu y agonía
la quiero levantar.
¡ Que entre el sol a raudales !
mi ventana dejo abierta,
mi barca a disposición
en el lago del amor,
para otro remero
que la venga a enamorar.
Leonor Rodríguez Rguez
EL NIÑO
Hoy al infinito pido
que de amores pasados no hable,
que susurre entre los dientes
que existe un amanecer.
¡¡Que importa que el sol sea distinto
y que el mar no sea tan bravo!!
sólo importa que el alma
de sus cenizas renazca.
Las ventanas entreabiertas
y el pecho de par en par
esperando nuevos rumbos
con los cuales ya soñar.
¡Dejadme cielo que llore
otro amor con sus desvaríos!
que bastante ha sido la cruz
que por él he padecido.
Hoy la tormenta amainó
el diáfano cielo es distinto
un aroma entre las manos
una esperanza de niño...
Lili
LETARGO.
Despierto de ese letargo
en que me quedé sumida
cual reptil anti-diluviano
vuelvo a la nueva vida.
Retoza en mi pecho
el niño que llevo dentro
después de la tormenta
salió de su encierro;
su amor y ternura
ilumina mi universo
luce de nuevo la casa
con el sol y los luceros.
Antigualla en el desván
guarda los malos momentos
que les sonríe la Luna
desde lo alto del cielo.
Los amores ratoneros
para el águila sustento
en mi alma solo entre
amor limpio y sincero.
No me sorprende nada
la experiencia bien pagada,
nuevos campos en mi mente
defensa de amores indolentes.
Leonor Rodríguez Rguez.
QUIQUIRIQUÍ
Sale el sol por el horizonte
los negros nubarrones se apartan
luciendo en el lago del amor
un rayo de fuego esmeralda.
En mi casa de la montaña
aves, cazadoras,cantan de mañana
atraídas por el lago verde
intentan beber de sus aguas.
El pajarillo, de alas blancas
con sus trinos seduce al alba,
el que el lago amansado
en sus dominios, admite, alaba.
Limpia de odio y añoranzas
bajo un cielo azul, pastel,
que cubre la bóveda del alma
mi mente ofuscada se aclara:
Vuelve el amor a florecer
alimentado por el clamor del ave
sus gorjeos sin guitarra
embrujan mis sueños de madrugada.
El gallo en la quintana
la " buena nueva grita"
con un quiquiriquí agudo
que retiembla la montana.
Viaja conmigo amor, a la regiòn perdida lleva solo tu alma tranquila de equipaje dejé en los cajones temores sin salida vayamos de la mano muy juntos en el viaje.
Tu sabes donde moran las sombras maldecidas cuando persiguen cielos que ocultan desafios se mueven en las brumas jugando a escondidas pero nunca amanece si atizan sus desvios.
Viaja conmigo amor, levàntate del sueño que tanto nos acosa causando los temores vivamos el silencio que alimenta al dueño de todas las virtudes y todos los amores
Asi siento tus labios, melosas sus granadas que quieren la derrota del alma ya vencida pero un suspiro solo y las manos atrapadas recorren los caminos que entregan a la vida
Despuès de un intento te sientes ya vencida con mùsica por dentro se entonan los cantares en solo un movimiento se abre ya a la vida mientras se entrega todo, cariños y pesares.
Viaja conmigo amor, aferrate a mi pecho no permitas que nadie lacere a tu orgullo llevemos como ancla ansias hacia el lecho que la gente sepa la noche que fui tuyo.
JESUS ALBO
VIAJEMOS
Viajemos muy juntos, amor a ese lugar de ensueño donde las almas prosperan sin engaños ni tormentos.
Viajemos a la dicha alimentemos nuestro sueño entre montañas, valles y los campos floreciendo.
La fortuna en nuestras manos no la derrochemos, valor de la vida, el capital que tenemos.
Bondad,amor, mesura valores que poseemos para ese mundo creado en nuestro intento.
Pilar de alabastro, titan brillo y fuerza unidos son nuestros dos amores para enfrentarse al destino.
Ya los arroyos cantan el jardín se llena de flores el sol sonríe en lo alto se hamacan los ruiseñores.
Aposentemos nuestro nido en este lugar ensoñado dejemos volar al viento vibremos en nuestros abrazos
que nuestras almas celebren la entrega de tus encantos.